Los 7 motivos más habituales de atascos en tuberías domésticas
Los atascos en tuberías suelen empezar poco a poco. El agua tarda un poco más en bajar, aparecen olores raros o se escuchan burbujas en el desagüe. Muchas veces se deja pasar hasta que termina convirtiéndose en una urgencia.
En Las Palmas, donde existen muchas viviendas antiguas y zonas con instalaciones de saneamiento envejecidas, los desatascos forman parte de las averías más habituales.
Uno de los principales motivos es la acumulación de grasa en fregaderos. Aunque parezca líquida al tirar agua caliente, la grasa se solidifica dentro de las tuberías y termina formando auténticos tapones.
Otro problema muy frecuente son las toallitas húmedas. Muchísimas personas siguen tirándolas al inodoro pensando que se deshacen igual que el papel higiénico, pero generan bloqueos enormes en bajantes y arquetas.
También son habituales los restos de jabón y cabello en duchas y lavabos, especialmente en viviendas familiares. Con el tiempo forman una masa compacta que dificulta el paso del agua.
En comunidades de vecinos aparecen muchos problemas relacionados con raíces, tuberías deterioradas o colectores antiguos con acumulación de sedimentos.
Incluso pequeñas reformas mal ejecutadas pueden provocar pendientes incorrectas en las tuberías y hacer que el agua no evacúe correctamente.
La mejor forma de evitar atascos graves es realizar mantenimientos preventivos y actuar en cuanto aparecen las primeras señales. Muchas veces una limpieza profesional a tiempo evita una avería mucho mayor.
Los sistemas de inspección con cámara permiten además detectar el estado real de las conducciones sin necesidad de romper.